...estoy de nuevo frente al monitor escribiendo vagas ideas. La última entrada hablaba de una chica que comenzaba una hermosa travesía amorosa. Hoy escribe esto no la misma chica, sino una más madura. Viví con ese hombre el amor más puro que pude alguna vez imaginar. Di paso a que mi corazón sintiera ese calor que los mortales comunes llamamos amor.
Era el hombre con quien quería pasar el resto de mi vida. Aquel con quien quería tener mis hijos y envejecer suavemente a su lado, hasta que inevitablemente alguno de los dos tuviera que partir.
Esto sucedió el 17 de marzo de este año. Él tenía 23 años, yo aún tenía 21. El día 1° habíamos cumplido dos maravillosos años de noviazgo. Yo tuve que despedirme de él. Alguien le arrebató la vida camino a su trabajo.
Sucedió hace 9 meses y hoy, es extraño, pero quizá estoy más enamorada que nunca de él.
Donde quiera que estés Rodolfo Salazar, debo darte las gracias por enamorarme y hacer inmensamente feliz.
lunes, 19 de diciembre de 2011
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